¿Cómo va todo? ¿Luchando contra el calor?
Pues sí, efectivamente estoy de vuelta en España. Llegué el viernes pasado con las horas justas para ser testigo de boda y aunque no sé muy bien qué va a pasar este verano, tengo el ligero presentimiento de que no he vuelto para quedarme de forma definitiva.
Muchas experiencias y todas positivas. Me apetece resumirte este viaje a la americana, con números y datos curiosos…
- 461 días por el mundo
- 31 países
- 45.000 kilómetros por tierra (sobre el total del viaje de 77000 kilómetros)
- 3 pares de botas de montaña destrozadas
- 13 kilos de media en la mochila
- 6 meses comiendo con palillos (y sin cuchillo)
- 26 noches durmiendo en el tren
- 208 postales a mi familia
- 11 guías de viaje
- hasta 28 Grados bajo cero
- 15 kilos más delgado
- 68 días en casa de “locales” (mejor atendido imposible… y sin pagar)
- 6 diarios rebosantes de impresiones
- 1 solo desodorante (si no puedes vencerlos…)
- 0 medicinas y ningún día malo
Más difícil me resulta cuantificar los encuentros con gente diversa y entrañable, las miles de sonrisas sinceras, los puestos de comida callejeros con sabores exóticos y extraños, los paisajes vírgenes y espectaculares o las botellas de vodka que cayeron entre Rusia y Mongolia… Eso te lo cuento cuando te vea.
De todos modos, el titular que mejor describe estos últimos 16 meses es tan sencillo que puede parecer una utopía: he sido feliz todos y cada uno de los días que he estado ahí fuera.
Nos vemos, Paco Alfonso desde la Manga.














