¿Qué tal todo?
¡Menos mal que me acerqué por Taiwan!
Había llegado a un punto donde comenzaba a dudar de mi propia percepción. Y es que todos los paises hasta ese momento me parecian sorpendentes, interesantes, ricos en detalles y experiencias. Estaba mi visión del mundo alterada y la realidad era otra muy diferente?
Pero como decía, visité Taiwan. Un lugar insípido. Nada realmente especial que me haya marcado. Tampoco nada malo, pero todo muy neutral después de la intensidad del resto
del viaje.
Clima subtropical, mucho calor, lluvias constantes. Moderno, con Starbucks y Seven Elevens en cada esquina y el que era hasta hace poco el edificio más alto del mundo (la Taipei 101). Sin mucha historia, olvidados durante siglos por China que sólo le prestó atención cuando se declaró independiente de manos de un dictador (que autoproclamó la “China Libre”… contradictorio, no?). Hasta los templos están todos recien pintados y parecen ninots de fallas en lugar centros religiosos. Mercados nocturnos donde todo vale (comida, ropa, DVDs porno, maquinas tragaperras para niños).
Lo más destacado fué una buena pateada de 2 días en la garganta de Taroko, con mofetas, monos
y puentes colgantes que unían la jungla espesa por encima de un río en el que no estaba permitido bañarse. Pero no te vas a hacer 10.000 kilómetros para darte un baño clandestino, ¿verdad?
Paco, desde el Lago Lugu en Yunan (China)
Album de Fotos de Taiwan en Flickr














